Noemí & Elías, un flechazo solidario

8 Sep 2022 | Sociedad

Se conocieron en un acto de generosidad: ayudando a los demás. Él -junto a cuatro amigos- había creado Pick-Up Solidaridad, una asociación de recogida de alimentos para familias afectadas por el COVID-19. Y ella se había hecho voluntaria allí. Primero se hicieron amigos y al poco tiempo empezaron a salir. Apenas cinco meses más tarde, él le pidió matrimonio… y ella no tuvo dudas.

Celebraron una pedida oficial junto a las familias de ambos. Noemí le regaló a su prometido un reloj Hublot y él la agasajó con un anillo de Ansorena. La familia de Noemí es luso-galaica, por eso querían celebrar una boda a caballo entre ambos países. La preboda tuvo lugar en la casa de la abuela de la novia, en un pequeño pueblo pontevedrés con mucho encanto, Redondela.

La boda se celebró en la imponente Catedral de Tui, una localidad ubicada en la frontera entre Galicia y Portugal. El banquete y la fiesta tuvieron lugar en Lanhelas, una freguesía portuguesa del municipio de Caminha, en la casa del tío de Noemí.

“La primera vez que vi la casa, cuando mi tío la compró, yo tenía 10 años. En ese momento le dije que yo me quería casar ahí. Y desde entonces lo he tenido clarísimo”.

LA NOVIA

Noemí lució vestido de Jorge Acuña y zapatos de Aquazzura. Como complementos para hacer redondo su look eligió joyas familiares: unos pendientes y tocado de diamantes creados a partir de un broche de la bisabuela de la novia. El ramo, de peonías blancas, fue creado por Galo Floristas. Del peinado y maquillaje se ocupó Oui Novias. Para el momento del maquillaje y el peinado eligió una bata de María Gadea y unas venecianas Sveti Stefan.

 

EL NOVIO

El novio llevó traje de Hackett, corbata de Budiman, camisa a medida de Camiserías Regojo y zapatos de Clocking. Completó el atuendo con unos gemelos antiguos, de herencia familiar y el reloj Hublot regalo de pedida de Noemí. También usó los tirantes de Albert Thurston que le encargó la novia por su cumpleaños y que llevaban grabada la fecha de la boda.

 

LOS INVITADOS

La madrina eligió un vestido de Julio Reis y el padrino un chaleco y una corbata de Hackett.

LA CEREMONIA

Las invitaciones eran totalmente artesanales y personalizadas. El interior del sobre estaba decorado por un mosaico portugués diseñado por la novia, que servía como hilo conductor para el resto de papelería. Los dibujos que ilustraban la propia invitación fueron hechos por una amiga de Elías que es pintora, y variaban de una invitación a otra. No había dos iguales. El mapa que acompañaba la invitación fue creado por la madre de la novia.

La ceremonia tuvo lugar en la Catedral Santa Maria de Tui. La novia llegó al templo en un Mercedes antiguo descapotable, propiedad de su tío. El acto estuvo amenizado por la cantante Alex Maxwell, amiga de Noemí. La novia entró en el templo con la canción How Long Will I Love You, de Ellie Goulding.

LA CELEBRACIÓN

El banquete se celebró en la Quinta da Torre, Lanhelas y corrió a cargo de Boketé Catering. Al llegar al lugar, un grupo de Gaiteiros daba la bienvenida a todos los invitados. Los novios llegaron al cocktail en barco, ya que la casa está rodeada por el Río Miño, frontera natural entre Galicia y Portugal.

“Llegar en barco fue una de las sorpresas que más gustó a los invitados. Hicimos un cocktail muy largo, con pulpeiro incluido, y luego pusimos un solo plato en mesa: solomillo con foie. De postre: Tarta Sacher y milhojas”.

De la decoración floral se encargó Galo Floristas: “había todo tipo de flores muy coloridas para darle un toque alegre al banquete”. Durante el aperitivo, la agrupación El Síndrome de Penny Lane animó a todo el mundo. Para la fiesta posterior, los novios confiaron en Alberto Garal como Dj. Los novios entraron al banquete con la canción Sarà Perché Ti Amo, de Richi e Poveri.

“El tema elegido para abrir el baile fue “Every breath you take”, de The Police. Es la canción que sonaba en bucle cuando éramos pequeñas en el coche con mi padre. Solo podía ser esa”.

 Nada más acabar el baile, se encendieron todas las almenas del castillo y comenzaron los fuegos artificiales. Hubo además muchos detalles para los invitados, todos personalizados, pero uno de los que más gustó fueron unas babuchas que Noemí adquirió en Marruecos.

 “No quería regalar las típicas alpargatas que utilizas una vez y luego tiras… quería algo diferente y bonito, para utilizar en verano. Eran todas de colores diferentes”.

Los meseros personalizados, creados por la novia y su madre, eran saquitos de rafia con nombres de los alimentos que recogen en Pick-Up Solidaridad. También le regalaron a todos los invitados una pulsera de la asociación. Para la recena, conquistaron a los invitados con un puesto de churros, un completo éxito.

El momento más emocionante de la boda para Noemí fue la entrada en la iglesia:

“Estaba de los nervios. Esperamos en el coche mi padre y yo, le entregué un pañuelo bordado con un mensaje… y nos emocionamos”.

Su espectacular viaje de luna de miel, a Tanzania y Maldivas, fue organizado por Deep Planet.

© Providence, de Ochoveinticuatro

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